Cuando pensamos en finanzas y en el estudio de estas, seguramente en el menos que pensamos es en Dios...
Y seguramente de la misma manera, muchos conocemos la parábola o historia bíblica acerca de los talentos. Esta parábola tiene muchos matices de la misma manera que de la que ya hemos hablado anteriormente "El Hijo Pródigo". Así que esta vez haremos algo similar.
Brevemente, para quienes no la conocen; trata acerca de un hombre y sus 3 empleados, a los cuales les deja delegada la tarea de administrar una cantidad determinada de dinero antes de salir de viaje.
En la historia no menciona que el hombre les haya dado alguna instrucción o explicación, ni tampoco la duración del viaje. Simplemente nos dice que él sabía las capacidades de cada uno de ellos y de acuerdo a eso es que les encargó las cantidades de 5, 2 y 1 talento respectivamente.
La parábola concluye cuando el hombre vuelve y recibe de los primeros dos empleados, los talentos que les había encargado más "los intereses" y los felicita, pero no así al último de los empleados; al cuál sólo le había sido entregado 1 talento, éste respondió que tuvo miedo de él y escondió el dinero en lugar de meterlo al banco, como el hombre le reclama después. Este último no sólo no es felicitado, sino que es reprendido y echado fuera; además de serle quitado el único talento que tenía y dándoselo al que tenía más.
La mayoría de las veces, cuando leemos o estudiamos esta parábola; nos gusta referirnos al hecho de que Dios nos ha dado a cada uno de nosotros diferentes "talentos" y "dones", los cuales debemos desarrollar y multiplicar; y en realidad así es. Dios nos hizo a cada uno especial para un propósito determinado, y todas esas configuración especial que nos ha dado a cada uno son las herramientas para ello.
Dios sin duda nos llama a todos, sobre todo a los que ya le hemos conocido y aceptado; a que cambiemos nuestros principios financieros. Él nunca ha estado peleado con el dinero y al contrario, nos exhorta a que seamos inteligentes, sabios y prudentes en el manejo de este. Así que pongamos un poco de atención a esta parábola que se encuentra en el evangelio de Mateo versículo 14 y veamos que el propósito de lo que Él con su bendición nos da no es para guardarlo o "esconderlo"; es para hacerlo multiplicar y fructificar para que de esta manera podamos ser de bendición a otros. Él se encargará también de darnos más si lo hacemos así, porque de otro modo; si nos empeñamos en derrochar, o creer que sólo con mantenernos en "suficiente" está más que bien, es muy posible que aún eso lo perdamos.
Les agradezco como siempre el llegar hasta aquí y como siempre, si les agradó; tienen alguna pregunta o comentario, no duden en usar los botones de contacto y comentarios. ¡Seamos de bendición siempre los unos a los otros!
Sin embargo, esta parábola tiene una enseñanza muy específica si lo vemos desde la perspectiva financiera. Actualmente se ha dado mucho el escuchar a hombres y mujeres que nos dicen cómo conseguir libertad financiera, los principios del ahorro y la inversión y cómo lograr aumentar nuestros capitales; pero pocos nos hemos dado cuenta que estos ya están escritos desde hace mucho tiempo y es nada más y nada menos que Jesucristo el que nos lo muestra.
jueves, 18 de junio de 2015
EL MEJOR BANQUERO
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jueves, 8 de enero de 2015
CONEXIONES DORADAS
Quizá el título no te diga mucho, pero el tema de esta semana y que coincide con el inicio de año, se trata de nada más y nada menos que de las RELACIONES.
Y no estamos hablando simplemente de relaciones en pareja o amorosas; sino la que tenemos con cada persona que nos rodea; con la que tenemos años de conocer o que apenas nos hemos cruzado un par de veces y ni siquiera sabemos su nombre.
Parecería que eso de relacionarse no tiene mucho que ver o de poco sirve a la hora de alcanzar el éxito o lograr nuestros objetivos, usualmente y casi siempre nos enfocamos en el YO; en nuestras capacidades, nuestros obstáculos, nuestros talentos o nuestras debilidades. Siempre se trata de NOSOTROS. Pero he aquí un punto en que varias personas de éxito y que han logrado tener carreras significativas han sido precisamente "másters" en las relaciones interpersonales.
No se trata de ir por el mundo saludando y hablando con cada persona que se nos atraviese (aunque sería bastante divertido) pero sí el comenzar a tener una actitud de interés. ¿Interés, por qué o hacia quién? Por las personas y las puertas doradas que hay detrás de una relación creada y cultivada.
Nuestro más grande ejemplo es Jesús de Nazareth, él iba donde la gente estaba, sabía cuál era la gente que estaba buscando y creó relaciones con ellos, se interesó en sus necesidades, en sus problemas y fue ahí donde su ministerio creció y se fortaleció. No se quedó aislado, no rechazó a la gente. Todo lo contrario.
Si ponemos atención realmente nos damos cuenta que todo nace con base en una necesidad, en una palabra, un problema de una persona que alguien más quiso resolver. Las finanzas y nuestro éxito siempre estará detrás de una o varias personas. Es cuestión que lo observemos con detenimiento...
Y no estamos hablando simplemente de relaciones en pareja o amorosas; sino la que tenemos con cada persona que nos rodea; con la que tenemos años de conocer o que apenas nos hemos cruzado un par de veces y ni siquiera sabemos su nombre.
Parecería que eso de relacionarse no tiene mucho que ver o de poco sirve a la hora de alcanzar el éxito o lograr nuestros objetivos, usualmente y casi siempre nos enfocamos en el YO; en nuestras capacidades, nuestros obstáculos, nuestros talentos o nuestras debilidades. Siempre se trata de NOSOTROS. Pero he aquí un punto en que varias personas de éxito y que han logrado tener carreras significativas han sido precisamente "másters" en las relaciones interpersonales.
No se trata de ir por el mundo saludando y hablando con cada persona que se nos atraviese (aunque sería bastante divertido) pero sí el comenzar a tener una actitud de interés. ¿Interés, por qué o hacia quién? Por las personas y las puertas doradas que hay detrás de una relación creada y cultivada.
Nuestro más grande ejemplo es Jesús de Nazareth, él iba donde la gente estaba, sabía cuál era la gente que estaba buscando y creó relaciones con ellos, se interesó en sus necesidades, en sus problemas y fue ahí donde su ministerio creció y se fortaleció. No se quedó aislado, no rechazó a la gente. Todo lo contrario.
Si ponemos atención realmente nos damos cuenta que todo nace con base en una necesidad, en una palabra, un problema de una persona que alguien más quiso resolver. Las finanzas y nuestro éxito siempre estará detrás de una o varias personas. Es cuestión que lo observemos con detenimiento...
Si tienes alguna duda o pregunta acerca de este tema o quieres saber más, déjanos tu comentario aquí abajo o contáctanos en la barra derecha de "contacto".
¡Gracias por seguir nuestros mensajes!
jueves, 28 de agosto de 2014
EL PODER DE LAS PALABRAS
La Grandeza y poder de Dios se muestra en toda la plenitud de la Creación, y los seres humanos somos la mayor prueba de ello. Nos hizo semejantes a Él y nos dio potestad sobre todo lo creado, sobre lo visible e invisible.
¿Por qué andamos aún sin poner en práctica esto?
La Biblia dice en Salmos 33:9: "Porque Él dijo, y fue hecho; Él mandó, y existió."
Dios se mueve según lo que ha salido de su boca, vigila en ella para ponerla por obra.
Ese mismo poder está en nosotros. El PODER DE LA PALABRA.
¿Qué estamos hablando el día de hoy para nuestro presente? Esto es lo que eventualmente decidirá nuestro futuro. De pronto viene a nuestra mente ese dicho famoso que cita "Cuidado con lo que pides." Sin duda es totalmente cierto.
Nuestra vida estará consecuentemente establecida con base en lo que nuestras palabras digan, y no solamente de las que salgan de nuestra boca; sino también de aquellas que decidamos escuchar y CREER.
Es por eso que te invito esta semana, como un reto; a tratar de cambiar aquello que estás declarando y afirmando en tu vida. Esto incluye tu familia, tu trabajo, tu entorno, tus relaciones y todas aquellas situaciones en general por las que estés atravesando. Hazlo de una manera positiva y comienza a afirmar todo aquello que quieres que se vea realizado. ¡Haz uso del poder que hay en tu boca!
Recuerda que en ella hay poder para bendición y para maldición, tenemos el poder creador que como hijos de Dios nos ha sido dado.
Pruébalo y comienza a vivir la diferencia de una vida bendecida y de fe.
¿Por qué andamos aún sin poner en práctica esto?
La Biblia dice en Salmos 33:9: "Porque Él dijo, y fue hecho; Él mandó, y existió."
Dios se mueve según lo que ha salido de su boca, vigila en ella para ponerla por obra.
Ese mismo poder está en nosotros. El PODER DE LA PALABRA.
¿Qué estamos hablando el día de hoy para nuestro presente? Esto es lo que eventualmente decidirá nuestro futuro. De pronto viene a nuestra mente ese dicho famoso que cita "Cuidado con lo que pides." Sin duda es totalmente cierto.
Nuestra vida estará consecuentemente establecida con base en lo que nuestras palabras digan, y no solamente de las que salgan de nuestra boca; sino también de aquellas que decidamos escuchar y CREER.
Es por eso que te invito esta semana, como un reto; a tratar de cambiar aquello que estás declarando y afirmando en tu vida. Esto incluye tu familia, tu trabajo, tu entorno, tus relaciones y todas aquellas situaciones en general por las que estés atravesando. Hazlo de una manera positiva y comienza a afirmar todo aquello que quieres que se vea realizado. ¡Haz uso del poder que hay en tu boca!
Recuerda que en ella hay poder para bendición y para maldición, tenemos el poder creador que como hijos de Dios nos ha sido dado.
Pruébalo y comienza a vivir la diferencia de una vida bendecida y de fe.
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