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viernes, 6 de noviembre de 2015

VIVIENDO EN ABUNDANCIA

Hoy nos encontramos ante un tema que muchos toman a la ligera pero que definitivamente vale la pena analizar. Se trata de nada más ni menos que de la "ABUNDANCIA".


En estos días, muchos de nosotros queremos encontrar la pista o la clave que nos ayude a vivir una vida sin sobresaltos, con lo suficiente... nos basta con no tener que deberle a nadie mientras vivamos bien el día a día; siempre con "lo suficiente". Esta es una triste y cruel realidad a la que muchos nos hemos acostumbrado, incluso agradecemos a Dios el vivir de esta manera. Sin embargo no hay nada que esté más alejado de la voluntad de Dios, que el simplemente vivir con lo suficiente...

¿Suena demasiado vanal? Quizá; pero si nos sumergimos y observamos detenidamente su Palabra, y si realmente creemos en aquella cita tan famosa del libro de Juan que nos dice que Jesús vino a darnos "vida, y vida en ABUNDANCIA", podemos comprobarlo así.

Es lamentable que muchos interpretemos de forma tan superficial y hasta conveniente este texto, queriendo decir que con "vida" es simplemente el tiempo que nos da aquí en la Tierra, o el que estemos bien de salud (que sin duda es otro tema aparte y del que también cojeamos).

Lo que buscamos traer a conciencia es la frecuencia con que Dios/Jesús hacen referencia siempre a la abundancia para describirse a sí mismo.
He aquí unos ejemplos:

Efesios 3:20 - "Y a Aquel que es poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos, según el poder que actúa en nosotros,"

Santiago 1:5
Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada."

De igual forma podemos traer a memoria varios de aquellos milagros de Jesús que nos muestran un mismo patrón de ESCASES a ABUNDANCIA.

- La pesca milagrosa: Donde Pedro le conoció cuando lo mando a tirar nuevamente sus redes al regreso de una pesca donde no habían traído ni un solo pescado. Al obedecerlo volvieron con tanto que tuvieron que pedir ayuda de otras barcas.
- La alimentación de los 5,000: Donde con sólo 2 panes y 5 peces alimentó a esa multitud que se congregaba y aún sobraron 12 canastas repletas de alimento.

Estos son sólo algunos de los ejemplos más famosos; o puede ser que no hayas escuchado ninguno antes. Pero cualquiera que sea el caso, consideramos importante compartir esta reflexión con nuestros lectores.
¿Realmente estoy viviendo la vida que Dios tiene para mí?
Cualquiera que sea el área, Él quiere derramar bendición ABUNDANTE para ti; sólo tenemos que creerlo y seguir los lineamentos que nos manda en cada caso.

Muchas veces pensamos que estamos viviendo en bendición, pero recuerda que si no es en ABUNDANCIA, aún no hemos llegado al nivel de bendición de DIOS; sino simplemente al que nosotros con nuestras propias fuerzas podemos lograr.

Ahora... ¿qué pasa si obtengo la abundancia? ¿cuál es el siguiente paso?
Dios nunca deja un cabo suelto. Nos lo indica a través de Pablo en la primera carta a Timoteo en el cap 6.
"A los que tienen riquezas de esta vida, mándales que no sean orgullosos ni pongan su esperanza en sus riquezas, porque las riquezas no son seguras. Antes bien, que pongan su esperanza en Dios, el cual nos da todas las cosas con abundancia y para nuestro provecho. Mándales que hagan el bien, que se hagan ricos en buenas obras y que estén dispuestos a dar y compartir lo que tienen. Así tendrán riquezas que les proporcionarán una base firme para el futuro, y alcanzarán la vida verdadera."
Esperamos como en cada post, que haya sido de su agrado y sobre todo contribuir a que la Palabra forme parte de nuestra vida diaria. ¿Hay algún tema en especial del cuál les gustaría que habláramos?
Déjanos tus comentarios en cualquiera de nuestras redes. ¡Bendiciones en ABUNDANCIA!

jueves, 18 de junio de 2015

EL MEJOR BANQUERO

Cuando pensamos en finanzas y en el estudio de estas, seguramente en el menos que pensamos es en Dios... 
Y seguramente de la misma manera, muchos conocemos la parábola o historia bíblica acerca de los talentos. Esta parábola tiene muchos matices de la misma manera que de la que ya hemos hablado anteriormente "El Hijo Pródigo". Así que esta vez haremos algo similar.
Brevemente, para quienes no la conocen; trata acerca de un hombre y sus 3 empleados, a los cuales les deja delegada la tarea de administrar una cantidad determinada de dinero antes de salir de viaje.
En la historia no menciona que el hombre les haya dado alguna instrucción o explicación, ni tampoco la duración del viaje. Simplemente nos dice que él sabía las capacidades de cada uno de ellos y de acuerdo a eso es que les encargó las cantidades de 5, 2 y 1 talento respectivamente.
La parábola concluye cuando el hombre vuelve y recibe de los primeros dos empleados, los talentos que les había encargado más "los intereses" y los felicita, pero no así al último de los empleados; al cuál sólo le había sido entregado 1 talento, éste respondió que tuvo miedo de él y escondió el dinero en lugar de meterlo al banco, como el hombre le reclama después. Este último no sólo no es felicitado, sino que es reprendido y echado fuera; además de serle quitado el único talento que tenía y dándoselo al que tenía más.


La mayoría de las veces, cuando leemos o estudiamos esta parábola; nos gusta referirnos al hecho de que Dios nos ha dado a cada uno de nosotros diferentes "talentos" y "dones", los cuales debemos desarrollar y multiplicar; y en realidad así es. Dios nos hizo a cada uno especial para un propósito determinado, y todas esas configuración especial que nos ha dado a cada uno son las herramientas para ello.
Dios sin duda nos llama a todos, sobre todo a los que ya le hemos conocido y aceptado; a que cambiemos nuestros principios financieros. Él nunca ha estado peleado con el dinero y al contrario, nos exhorta a que seamos inteligentes, sabios y prudentes en el manejo de este. Así que pongamos un poco de atención a esta parábola que se encuentra en el evangelio de Mateo versículo 14 y veamos que el propósito de lo que Él con su bendición nos da no es para guardarlo o "esconderlo"; es para hacerlo multiplicar y fructificar para que de esta manera podamos ser de bendición a otros. Él se encargará también de darnos más si lo hacemos así, porque de otro modo; si nos empeñamos en derrochar, o creer que sólo con mantenernos en "suficiente" está más que bien, es muy posible que aún eso lo perdamos.
Les agradezco como siempre el llegar hasta aquí y como siempre, si les agradó; tienen alguna pregunta o comentario, no duden en usar los botones de contacto y comentarios. ¡Seamos de bendición siempre los unos a los otros!


Sin embargo, esta parábola tiene una enseñanza muy específica si lo vemos desde la perspectiva financiera. Actualmente se ha dado mucho el escuchar a hombres y mujeres que nos dicen cómo conseguir libertad financiera, los principios del ahorro y la inversión y cómo lograr aumentar nuestros capitales; pero pocos nos hemos dado cuenta que estos ya están escritos desde hace mucho tiempo y es nada más y nada menos que Jesucristo el que nos lo muestra.


jueves, 28 de agosto de 2014

EL PODER DE LAS PALABRAS

La Grandeza y poder de Dios se muestra en toda la plenitud de la Creación, y los seres humanos somos la mayor prueba de ello. Nos hizo semejantes a Él y nos dio potestad sobre todo lo creado, sobre lo visible e invisible.

¿Por qué andamos aún sin poner en práctica esto?
La Biblia dice en Salmos 33:9: "Porque Él dijo, y fue hecho; Él mandó, y existió."

Dios se mueve según lo que ha salido de su boca, vigila en ella para ponerla por obra.
Ese mismo poder está en nosotros. El PODER DE LA PALABRA.

¿Qué estamos hablando el día de hoy para nuestro presente? Esto es lo que eventualmente decidirá nuestro futuro. De pronto viene a nuestra mente ese dicho famoso que cita "Cuidado con lo que pides." Sin duda es totalmente cierto.
Nuestra vida estará consecuentemente establecida con base en lo que nuestras palabras digan, y no solamente de las que salgan de nuestra boca; sino también de aquellas que decidamos escuchar y CREER.

Es por eso que te invito esta semana, como un reto; a tratar de cambiar aquello que estás declarando y afirmando en tu vida. Esto incluye tu familia, tu trabajo, tu entorno, tus relaciones y todas aquellas situaciones en general por las que estés atravesando. Hazlo de una manera positiva y comienza a afirmar todo aquello que quieres que se vea realizado. ¡Haz uso del poder que hay en tu boca!
Recuerda que en ella hay poder para bendición y para maldición, tenemos el poder creador que como hijos de Dios nos ha sido dado.

Pruébalo y comienza a vivir la diferencia de una vida bendecida y de fe.

La Creación de Dios